Hay dos tipos principales de sistemas de monitorización de refrigerantes – Fijos e IR (infrarrojos).


 Sistema FijoSistema Infrarojo
Gases medidosMide una amplia gama de de los CFC, HFC y HCFC más comunes, tales como R-11, R-12, R-13, R-22, R-113, R-123, R-134a, R-404A, R-407C, R-410A, R500, R-502 y R-507.Un sólo sensor específico debe ser utilizado para cada refrigerante particular.
CosteMenos de $500 por sensor para medir un amplia gama de refrigerantes.$1000 o más por cada sensor y refrigerante.
InstalaciónLos controladores se colocan sobre cualquier superficie plano y entonces se pasa un cable desde el controlador al sensor (o sensores).Se emplea un tubo de tubería para alcanzar los puntos del sensor. También se requiere un tubo adicional de escape.


Una vez haya elegido entre un sistema de monitorización fijo y un sistema IR para su aplicación, tendrá que evaluar las características de cada monitor.

  • Flexibilidad en el tamaño de los controladores – Hay controladores disponibles para 1, 2, 4 o 6 sensores, de modo que puede comprar lo que necesita ahora y planificar su ampliación futura.
  • Dos niveles de respuesta – Un sistema puede emitir una alarma intermitente a bajo nivel (alrededor de 100 ppm), indicando la necesidad de mantenimiento, y hacer sonar una sirena continua a alto nivel (generalmente alrededor de 1000 ppm; el nivel alto para R-123 es de unos 300 ppm), indicando la necesidad de tomar medidas inmediatamente.
  • Diseñado para minimizar las alarmas falsas – Espera hasta estar "seguro" de que sí hay gas en el aire antes de emitir la señal.
  • Respuesta individualizada por "zona" – El panel de expansión con relés permite dividir un sistema de cuatro o seis sensores en "zonas" a fin de proporcionar una respuesta rápida e individualizada en una aplicación más grande. Si un sensor detecta una fuga, sólo se activa su sistema correspondiente. Los demás sensores permanecen en el modo de monitorización.
  • Alojamiento protector fuerte – El alojamiento de acero revestido de los circuitos del controlador y la caja de ABS de los sensores ayudan a proteger el sistema, evitando la necesidad de mantenimiento.
  • Protección en entornos duros – Un alojamiento medioambiental opcional con ventilación protege los sensores montados en zonas de alta condensación, baja temperatura hasta -40 °F o corrientes de aire directas para evitar las alarmas falsas.